La medicina no fue para David R. Baquero Z. una elección: fue un destino. Su abuelo paterno era partero y murió el mismo año en que David nació.
La historia familiar cuenta que, en pleno trabajo de parto, su madre sufrió lo que parecía una hemorragia masiva. Entonces vio junto a su cama al abuelo, vestido con sus mangas de caucho de partero. Sintió una paz que la hizo dormir y, de forma inexplicable, la emergencia desapareció sin dejar rastro.
Crecer con ese relato le enseñó que la medicina brotó en él de forma natural e inevitable. No es alguien que eligió trabajar como médico; es alguien cuya esencia siempre fue serlo. Hoy, como cirujano de colon y recto, epidemiólogo y profesor universitario, trae a Colombia la cirugía colorrectal de los mejores centros del mundo sin perder de vista a la persona que hay detrás de cada diagnóstico.
Como el Sísifo de Camus, el Dr. Baquero asume cada día la inmensa responsabilidad del quirófano oncológico, una roca que nunca se vuelve liviana. La sostiene con rigor epidemiológico y basado en la evidencia, pero también con una alegría genuina, una entrega total y un optimismo radical que sus pacientes perciben desde la primera consulta.